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¿La Navidad engorda?

En todas las culturas hay varias fechas marcadas en el calendario, reservadas para celebrar. En nuestra cultura, durante estas celebraciones es muy común que cometamos excesos, como puede ser tomar unas copas de más en una boda, comer una bandeja de torrijas en Semana Santa, y así encontramos muchos más ejemplos…

¿Tiene la Navidad toda la culpa?

Haciendo honor a los días que se acercan, vamos a centrarnos en los curiosos excesos de la Navidad, en los que parece que todo vale. 

Esto suele llevarnos a aumentar el peso corporal una media de 0.5 kg, así como incrementar el número de personas que tienen que acudir a urgencias por problemas de digestión. 

Sí, así de brutos podemos ser….

Una de nuestras excusas favoritas es la Navidad, la cual usamos para introducirnos en un bufetlibre los próximos 15 días. Durante este tiempo es muy frecuente escuchar: 

“Como es Navidad…”, “estoy lleno, pero tengo un hueco para el postre”, “hoy me salto la dieta”.

A parte de escuchar estas frases, solemos comer el doble de lo que comemos habitualmente, tomar muchos dulces, olvidarnos de las verduras, dejar “PARA OTRO DÍA” el hacer deporte.

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Imagínate que vas en tu coche, se le pincha una rueda. Te bajas y piensas: 

“Bueno como se ha pinchado una, pincho las otras tres”. 

A nadie se le ocurriría hacer esto con su coche, pero si losolemos hacer con nuestro cuerpo. Por eso, no tiene lógica pensar que como he comido un trozo de turrón, me voy a comer la tableta entera.

Por esta misma lógica no deberíamos usar la Navidad como excusa para no movernos, y sí aprovechar los días libres para hacer algo de deporte en familia o rodeado de los tuyos.

 

Demasiada comida para tan poco estómago.

Tenemos que aprender a enfrentarnos a la típica cena navideña en la que muchas veces comemos por obligación, por probar de todos los platos, por no ofender a quien lo hayacocinado… 

En estas situaciones tenemos que ser valientes y saber cuándo parar, sin jugar a buscar el límite de nuestro estómago.

A veces ocurre lo contario y hay un plato que nos encanta, en estos casos debemos ser capaces de comerlo sin abusar y dejar un poquito para los demás comensales.

 

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Bombardeo de aperitivos 

Todos conocemos los aperitivos más comunes de estas comidas y cenas en familia, muchos de ellos pueden suponer una “BOMBA CALÓRICA” que sumada al resto de platos nos hará un flaco favor si nuestro objetivo es mantenernos a raya.

Por esto queremos daros ejemplos para sustituir los siguientes cinco aperitivos típicos por opciones más saludables e igual de sabrosas.

APERITIVO NORMALAPERITIVO SALUDABLE
Canapés de sobrasadaTosta de pan integral con guacamole
Gambas a la gabardinaGamba con base de calabacín a la plancha
Huevos rellenos con bechamelChampiñón relleno de pisto
Tabla de embutidos (fuet, chorizo, salchichón)Tabla de ibéricos (jamón, lomo, cecina)
Tartaleta de philadelphia con baconCanapé integral queso fresco con salmón ahumado.

¿Nadie piensa en los niños? 

Por si esto no fuera poco el consumo de alcohol, que en España ya es elevado, se ve incrementado en estas fechas tan señaladas. Ya casi todos conocemos los riesgos que tienen las bebidas alcohólicas y su relación con la muerte por diferentes causas.

 

Por si esto no fuera poco, tenemos otra gran razón para invitaros a reducir el consumo de alcohol y dejarlo solo para los brindis.

Pensad que cuando bebemos en Navidad solemos estar rodeados de nuestra familia, y tenemos que acordarnos de los más pequeños, que después de 15 años viendo a sus mayores beber, normalizarán esta situación y será algo normal para ellos tomarse unas copas.

Un pequeño truco podría ser tomarnos un vaso de agua antes de una copa de vino, una cerveza, una copa. Piensa que lo que de verdad te va a quitar la sed es el agua, así podrás disfrutar sin excesos de lo que te apetezca

¿Sabemos enfrentarnos a la Navidad?

Si estás leyendo esto ya habrás comprendido lo que solemos hacer de más en Navidad y llegados a este punto deberíamos hacernos una pregunta: 

¿Comemos siempre en exceso o solo son días puntuales?

Si comemos siempre en exceso deberíamos acudir a un profesional de la alimentación paraaprender a no estar todo el año en una constante “Navidad”. 

Si por el contrario solo son días puntuales debemos tener claro que por pinchar una rueda no vamos a destrozar nuestro coche

Estas fiestas son solo unos días más del año en los que podemos disfrutar mientras seguimos cuidando de nuestra salud.