Te toca hacer la cesta de la compra

Cesta de la compra inteligente

Esta semana vamos a tratar un tema que a priori puede parecer más sencillo, pero que a más de uno de vosotros os ha traído algún que otro quebradero de cabeza. Este tema es cómo realizar una compra inteligente.

Una alimentación saludable comienza en el carrito de la compra. Cuando nos proponemos comer sano, lo más importante es la planificación. Debemos organizar nuestras comidas para evitar improvisar a última hora, lo que suele llevar a consumir pizzas, hamburguesas, comidas precocinadas o cualquier alimento poco deseable.
La planificación de un menú saludable puede ser una tarea muy compleja. Las cantidades necesarias y los tipos de alimentos pueden ser muy diferentes en unas personas y en otras, sin embargo hay una serie de consejos que podríamos considerar universales.

compra

Los menús deben ser variados, incluyendo alimentos de todos los grupos, especialmente aquellos que forman la base de la alimentación saludable: las frutas y hortalizas. Debemos respetar las cantidades y la frecuencia de consumo de cada alimento según nuestras necesidades.

Trata de consumir alimentos de temporada, ya que es una buena forma de asegurarnos de que no hayan sido almacenados por mucho tiempo y estén lo más frescos posibles, y además, suelen ser más económicos. Es importante que tengáis siempre presente que un alimento que sea más caro no tiene porqué ser de mejor calidad que otro de precio menor.

Haz una lista de la compra. Según el menú que tengamos previsto, compraremos aquellos alimentos que sean necesarios. Esto nos puede conllevar un gran ahorro de tiempo, además de evitarnos compramos que realmente no necesitamos ni debemos consumir. En esta lista, lo ideal es separar los alimentos en tres grupos: no perecederos, frescos y congelados.

Los alimentos congelados debemos dejarlos para el final, y transportarlos en una bolsa isotérmica. Debemos cuidar que los alimentos estén aislados de olores y sabores fuertes, de los productos de limpieza y de la luz solar, ya que pueden influir en su calidad y seguridad.

Si bien todos estos consejos son fundamentales para realizar una compra inteligente, el que viene ahora probablemente sea el más importante de todos:

Lee el etiquetado de los alimentos que vayas a consumir.

El etiquetado nos sirve para comparar alimentos y ser capaces de elegir cuál es el más saludable. Ser capaces de entender el etiquetado de un alimento es uno de nuestros objetivos principales, y dedicaremos un post exclusivamente para ello. Mientras tanto, recuerda lo siguiente: Cuanto más corta sea la lista de ingredientes, mejor. Esto nos puede ayudar a discriminar un “alimento” de un “producto”. Si estás tentado a comprar un alimento que definen como “100% natural”, y al darle la vuelta compruebas que tiene una interminable lista de ingredientes, puedes estar seguro de que eso de natural no tiene nada.

Cesta de la compra
Otro consejo que seguramente todos ya hayáis escuchado:

No hagas la compra cuando se tiene hambre.

No subestiméis este consejo, ya que la cantidad de alimentos poco saludables que compramos cuando tenemos hambre no es nada despreciable. Es mejor no meter la tentación en casa!
Por último, os dejo una lista de consejos para elegir aquellos alimentos de mejor calidad:
Lácteos:
Si tu objetivo es la pérdida de peso, elige aquellos que sean desnatados. Elige siempre aquellos que sean alimentos naturales, tales como quesos, yogur natural y leche. Evita los postres lácteos y aquellos alimentos a los que la publicidad les atribuye cualidades milagrosas.
Frutas:
Compra la fruta de forma frecuente para que a la hora de consumirla siempre esté fresca. Consume aquellas que sean de temporada, su calidad es mucho mejor y como hemos dicho anteriormente, también lo es su precio. Fíjate en su aspecto, que tengan un buen color, que no tengan abolladuras, agujeros… En el caso de los cítricos, elige aquellos que pesen más.
Carnes:
Elige aquellas con poca grasa. En el caso de la carne de cerdo, el lomo, la paletilla y el solomillo son las partes más magras. Evite el tocino, bacon y los embutidos.
Pescados:
Para comprobar si los pescados tienen buena calidad debemos prestar atención a que las escamas estén unidas entre sí, que sean brillantes, la piel esté húmeda pero no viscosa, sin manchas ni arrugas, los ojos deben estar brillantes y las branquias de un color rojo intenso, húmedas, brillantes y con un olor suave.
Aves:
La calidad de las aves la podemos comprobar por la mayor carne con los huesos, la capa de grasa bien distribuida bajo la piel, sin huesos rotos ni dislocados, sin plumas ni decoloraciones.
Verduras y hortalizas:
Al igual que en el caso de las frutas, cómprelas frescas y de temporada. Cómprelas cuando ya estén maduras, que no tengan señales de deterioro o mal estado. Quitar las partes estropeadas no sirve de nada, ya que pueden haberse extendido a otras partes.

Recuerda: CONSUME ALIMENTOS, NO PRODUCTOS!

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