Receta de desayuno con Quinoa

El desayuno es la comida más importante del día. Después del largo ayuno de la noche nuestro cuerpo necesita una buena dosis de energía para comenzar el día. Numerosos estudios han demostrado que la obesidad es mucho más frecuente entre personas que no desayunan, aunque también lo es entre aquellos que no desayunan adecuadamente. Si no rompemos el ayuno con unos nutrientes adecuados, nuestras células “pasarán hambre” y hará que experimentemos mucha mayor sensación de apetito y de ansiedad para las siguientes comidas.

¿Qué es un buen desayuno?

Pues una vez más, la respuesta a esta pregunta es DEPENDE. Tradicionalmente se considera que el desayuno más equilibrado debe contener: lácteos, fruta y cereales. Sin embargo, no todos los cereales son iguales. Los cereales de desayuno son una opción muy desaconsejable para un desayuno saludable por su alto contenido en azúcares refinados y en sal (sí, incluso los cereales tipo Special K no son una buena opción). El tema de los cereales lo trataremos más adelante con más profundidad, pero en la entrada de hoy vamos a presentar a un cereal que no es muy conocido hasta ahora pese a sus numerosos beneficios: la quinoa.

Quinoa

¿Qué es la quinoa?

La quinoa es un pseudocereal. Es decir, puede consumirse como un cereal, pero en realidad es una semilla. La mayor parte de su energía la aporta en forma de carbohidratos complejos, además posee una cantidad aceptable de proteínas y moderada de grasas. En comparación con otros cereales, su contenido en grasa es un poco superior, sin embargo estas grasas son en su mayoría poliinsaturadas, destacando los ácidos grasos esenciales omega 6 y omega 3.
Su alto contenido en fibra y proteína hace que su índice glucémico sea bajo, lo que lo convierte en un alimento ideal para diabéticos, personas que suelen padecer de estreñimiento y para ayudarnos a controlar los niveles de colesterol y triglicéridos.
Contiene una gran cantidad de potasio, magnesio, calcio, fósforo, hierro y zinq, así como vitaminas del grupo B y E, por lo que es un alimento muy beneficioso para las personas vegetarianas.
Para consumir la quinoa, es fundamental lavar previamente las semillas. Son de tamaño pequeño, por lo que un colador nos puede ser de gran utilidad. Hay que lavarlas bien hasta que deje de salir espuma y el agua salga limpia, para asegurarnos que han sido eliminadas todas las saponinas de la cubierta que darían un sabor muy amargo.
Después se hierve, como si fuera arroz, y lista para consumir como más nos guste. Os dejo a continuación una receta que puede servir para desayunar, para el almuerzo o la merienda según vuestro plan dietético.

Ingredientes para 4 porciones:

-Taza de quinoa
-Media cucharada de canela molida
-2 tazas de leche desnatada o leche de almendra
-Media taza de agua
-3 cucharadas de Stevia o Panema
-Fruta troceada al gusto

Receta de Quinoa
Hervir la quinoa durante unos 20minutos después de haberla lavado. Agrega el edulcorante cuando empieza a hervir. Remueve de vez en cuando para que no se pegue. Verás que las bolitas van creciendo según absorben el agua y se descascarillan. Cuando haya hervido la quinoa, añade la leche y la canela y no dejes de remover en un par de minutos. Finalmente sírvela y añade las frutas al gusto. Con la manzana combina muy bien, pero también con fresas, granada, arándanos o incluso frutos secos.
Para economizar tiempo, puedes hervir la quinoa y dejarla guardada en la nevera para cuando la vayas a consumir. Espero que os guste!

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